El aceite de orujo de oliva es un subproducto que se obtiene de las aceitunas una vez que se les ha extraído el
aceite en las almazaras, formado por restos de hueso, piel, pulpa, agua, etc. Con la ayuda de disolventes se
extraen restos de aceite. Al tener una acidez muy elevada se le somete a un proceso similar al del aceite
de oliva refinado. Una vez refinado se obtiene el denominado aceite de orujo de oliva refinado que se mezcla
finalmente con un aceite de oliva virgen (10-20%) para conseguir aceite de orujo de oliva.